Mundial 2026 puede impulsar el desarrollo económico de México, afirma José Eduardo López Portillo
- 2 jul
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La Copa Mundial de la FIFA 2026 comenzó a dejar sus primeros efectos en la economía mexicana. De acuerdo con estimaciones de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR), la jornada inaugural representó una derrama económica superior a mil 200 millones de pesos en la Ciudad de México y su zona de influencia, impulsada por el consumo en hoteles, restaurantes, comercios y servicios de transporte.
Para José Eduardo López Portillo, especialista en análisis económico y evaluación de políticas públicas, este comportamiento confirma el potencial del torneo como un factor de impulso para distintas actividades productivas. No obstante, señala que el balance económico del Mundial debe considerar los efectos que permanezcan una vez que termine la competencia y no únicamente el incremento del consumo durante los partidos.
Las proyecciones de CONCANACO SERVYTUR estiman una derrama superior a 65 mil millones de pesos, la llegada de cerca de 5.5 millones de visitantes y la creación de aproximadamente 12 mil empleos temporales en el país. A juicio de López Portillo, estos datos reflejan la dimensión de una oportunidad que puede fortalecer sectores clave como el turismo, el comercio y los servicios.
El especialista sostiene que la proyección internacional que obtendrá México con la celebración del Mundial también representa una ventaja para captar inversión. En un entorno donde el nearshoring mantiene un papel relevante, la exposición del país ante empresas y mercados internacionales puede favorecer la instalación de nuevos proyectos productivos en las ciudades sede.
Sin embargo, advierte que el alcance de los beneficios dependerá de la capacidad para incorporar a las micro, pequeñas y medianas empresas a la actividad económica que genere el torneo. De lo contrario, explica, la derrama económica podría concentrarse en un número reducido de participantes y limitar su impacto sobre la economía nacional.
López Portillo considera que el principal legado del Mundial puede ubicarse en rubros como infraestructura, movilidad, conectividad y promoción internacional. En su opinión, una estrategia orientada al aprovechamiento de esas inversiones permitirá que sus beneficios permanezcan más allá del evento deportivo.
Finalmente, José Eduardo López Portillo sostiene que la Copa Mundial de la FIFA 2026 constituye una oportunidad estratégica para fortalecer el desarrollo económico del país. Asegura que el reto consiste en convertir el dinamismo asociado al torneo en mayor inversión, competitividad y crecimiento de largo plazo para México.

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