Analistas destacan cooperación bilateral frente a amenazas de confrontación antidrogas
- 22 ene
- 2 Min. de lectura

Un error estratégico y político sería plantear una acción militar de Estados Unidos contra México para combatir a los cárteles, según analistas estadounidenses, ya que ese enfoque pasa por alto el papel central de la propia Unión Americana en el problema del narcotráfico; así lo expusieron Christopher Shays y Richard Swett en una columna en The Hill, donde afirmaron que Washington repite un razonamiento fallido aplicado en Venezuela.
Sin embargo, esa intervención no disminuyó el consumo interno ni desmanteló las redes criminales transnacionales, por lo que, de acuerdo con el texto, queda en duda que el mismo enfoque pueda funcionar ahora si se intenta aplicar contra México, aun cuando Donald Trump justificó en su momento una acción militar contra Venezuela bajo el argumento de que reduciría el flujo de drogas hacia Estados Unidos.
El mantenimiento del narcotráfico, afirmaron, obedece a dos factores generados en Estados Unidos: la alta demanda de drogas y el flujo constante de armas de fabricación estadounidense hacia el sur, por lo que mientras estos persistan, cualquier ofensiva militar sería inútil y contraproducente.
En contraste, el texto reconoce que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha intensificado operaciones contra redes criminales y fortalecido la coordinación con agencias estadounidenses, permitiendo afectar tanto a operadores como a estructuras financieras y logísticas.
Un componente central ha sido el trabajo del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien ha reforzado inteligencia e investigación para dirigir las operaciones hacia las cúpulas criminales y no solo a los eslabones bajos.
Cifras oficiales indican que las incautaciones promedio mensuales de fentanilo descendieron de 771 kilogramos en 2024 a 338 kilogramos en 2025, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, lo que representa una reducción de más del 50 por ciento atribuida a esfuerzos conjuntos.
El informe de amenazas de la DEA para 2025 confirma que productores mexicanos enfrentan dificultades para obtener químicos esenciales, lo que evidencia el impacto de la cooperación bilateral; a ello se suma el incremento de extradiciones y presión financiera sobre cárteles.
Durante una visita oficial en 2025, el secretario de Estado Marco Rubio reconoció que nunca antes había existido un nivel tan alto de cooperación entre ambos países, uno que respeta la soberanía y produce resultados concretos.
Una acción militar, advierten, rompería estos mecanismos, violaría la soberanía mexicana y podría generar represalias indirectas contra puertos, rutas comerciales e infraestructura energética.
Los analistas concluyen que debilitar a los cárteles exige reducir la demanda estadounidense, frenar el tráfico de armas y fortalecer la cooperación con México, en lugar de recurrir a amenazas o a la fuerza.

%2010_28_51.png)
%2010_28_59.png)

%2014_49_08.png)












Comentarios